Comida húmeda Hill's 606430 Pollo 12 kg
Ficha de la comida húmeda Hill's 606430 con sabor a pollo, en formato de 12 kg: lo que declara la etiqueta del proveedor, lo que la ficha deja sin concretar, cómo se raciona y se conserva un alimento húmedo, y qué condiciones de envío, garantía y devolución te amparan. Sin pruebas propias ni notas de valoración, porque no las tenemos.

Qué es la comida húmeda Hill's 606430 de pollo en formato de 12 kg
Respuesta corta: la referencia 606430 de Hill's es un alimento húmedo para perro con el pollo como sabor declarado, que en esta ficha se comercializa en un formato de 12 kg. La etiqueta que traslada el proveedor añade que el producto se declara sin gluten, sin conservantes, sin lactosa, sin azúcar y sin soja. Lo que la ficha no concreta es a qué gama de Hill's pertenece esa referencia ni si los 12 kg llegan en latas, tarrinas o sobres. No lo vamos a suponer por ti: si necesitas ese dato antes de decidir, escríbenos y lo confirmamos con el proveedor antes de que compres.
Esa cautela no es un formalismo. Hill's mantiene líneas de alimentación diaria y líneas de dieta veterinaria que se dispensan bajo prescripción, y confundir unas con otras es un error con consecuencias reales para un perro con una patología diagnosticada. Una tienda no puede atribuir indicaciones clínicas a una referencia que no las declara en su propia ficha, así que aquí vas a encontrar lo que está documentado y una explicación honesta de dónde termina nuestro conocimiento.
Lo que declara la ficha, dato por dato
Empecemos por lo verificable. Esta tabla recoge lo que consta en la ficha del producto tal y como nos llega, sin añadidos. La tercera columna te dice qué conviene mirar en el envase cuando lo recibas, porque el envase manda siempre sobre cualquier ficha de tienda.
| Campo | Valor declarado en la ficha | Qué comprobar en el envase |
|---|---|---|
| Marca | Hill's | Logotipo y datos del fabricante o del responsable de la puesta en el mercado. |
| Referencia del fabricante | 606430 | Que coincida con la que aparece impresa junto al lote. |
| Tipo de alimento | Comida húmeda | Si el envase dice «alimento completo» o «alimento complementario». Cambia cómo se usa. |
| Destinatario | Perro | Etapa de vida a la que va dirigido (cachorro, adulto, madurez). |
| Sabor | Pollo | El porcentaje de pollo que figure en el apartado de composición. |
| Capacidad | 12 kg | Si son 12 kg en un solo envase o repartidos en unidades, y el peso de cada unidad. |
| Declaraciones de la ficha | Sin gluten, sin conservantes, sin lactosa, sin azúcar, sin soja | Que la etiqueta del lote recibido mantenga las mismas declaraciones. |
| Gama comercial | No consta en la ficha | Si el envase identifica una línea de alimentación diaria o una dieta veterinaria. |
| Referencia interna (SKU) | S9110574 | Es nuestro código de almacén; te sirve para cualquier consulta con nosotros. |
| Código de barras (EAN-13) | 0052742040554 | Es el identificador que puedes contrastar con el fabricante. |
Fíjate en la fila de la gama comercial, porque es la que más consultas genera. La numeración interna de un fabricante no permite deducir la línea del producto desde fuera; hacerlo sería inventar. Lo que sí puedes hacer, en cuanto tengas el envase delante, es leer la frase que identifica la línea y contrastarla con el catálogo oficial de la marca. Si al recibirlo ves que no encaja con lo que buscabas, tienes derecho a desistir en los términos que explicamos más abajo.
Un alimento completo cubre por sí solo las necesidades nutricionales del animal. Uno complementario, no. Esa sola palabra en la etiqueta cambia por entero cómo se usa el producto y cuánto se da.
La distinción entre alimento completo y complementario está definida en la normativa europea de piensos y aparece de forma obligatoria en el etiquetado. Un alimento completo se puede dar como única ración; uno complementario está pensado para acompañar a otra base, y usarlo en solitario durante semanas desequilibra la dieta. Es el primer dato que miramos nosotros cuando entra una referencia nueva en catálogo, y el primero que te recomendamos mirar a ti.
Alimento húmedo y pienso seco: en qué se diferencian de verdad
Hay mucha discusión de trinchera sobre este asunto y poca información útil. La diferencia de fondo es la humedad: un alimento húmedo lleva una proporción de agua muy superior a la de un pienso extrusionado, y de ahí se derivan casi todas las demás diferencias prácticas. Ni una cosa es mejor que la otra por naturaleza, ni la elección tiene por qué ser excluyente.
| Criterio | Alimento húmedo | Pienso seco |
|---|---|---|
| Humedad declarada | Alta; es lo que define la categoría y aparece en los constituyentes analíticos. | Baja; el proceso de extrusión y secado la reduce al mínimo. |
| Aporte de agua con la comida | Aporta líquido con cada ración. | Prácticamente nulo; el agua la toma el perro del bebedero. |
| Aroma y palatabilidad | Aroma más marcado, sobre todo si se sirve a temperatura ambiente. | Aroma más contenido; se puede reforzar con toppers. |
| Textura | Blanda, no exige masticación intensa. | Firme, requiere masticar. |
| Efecto mecánico sobre el diente | No aporta fricción; la higiene dental hay que resolverla aparte. | Cierta fricción según formato y tamaño de croqueta, y nunca sustituye al cepillado. |
| Conservación una vez abierto | Requiere frío y consumo en pocos días. | Se conserva semanas en recipiente hermético y seco. |
| Manejo diario | Más engorroso: pesar, refrigerar, templar, lavar el comedero a fondo. | Más cómodo: se dosifica con vaso medidor y se guarda. |
| Coste por ración | Suele salir más caro, porque parte del peso es agua. | Suele salir más barato por energía aportada. |
Combinar una base de pienso con una parte de alimento húmedo es habitual y razonable, siempre que sumes las dos raciones en energía y no en volumen: si añades húmeda encima de la ración completa de pienso, estás sobrealimentando. En nuestra comparativa entre pienso y comida húmeda lo desarrollamos con más calma.
Cuándo la textura blanda resuelve un problema real
Hay situaciones en las que el alimento húmedo deja de ser una preferencia y pasa a ser lo práctico: perros mayores con la dentadura deteriorada, animales que salen de una intervención bucal, o perros que atraviesan una fase de apetito bajo y responden mejor a un olor más presente. En todos esos casos la decisión sigue siendo del veterinario que conoce al animal, pero conviene que sepas que la textura no es un capricho de marketing: para un perro al que le duele masticar, cambia el día a día.
Cómo leer la etiqueta de un alimento húmedo sin dejarte engañar
El etiquetado de los alimentos para animales de compañía está regulado en la Unión Europea, y esa regulación es tu mejor herramienta como comprador. No necesitas ser nutricionista: necesitas saber dónde mirar y qué significan cuatro apartados.
Composición
Es la lista de ingredientes, ordenada de mayor a menor peso. La normativa permite declararlos por nombre concreto o agrupados en categorías, y ahí está el matiz que se le escapa a casi todo el mundo: «carnes y subproductos animales» es una categoría, no un ingrediente. Cuando una etiqueta detalla el ingrediente y su porcentaje, te está dando más información que cuando agrupa. Ninguna de las dos formas es ilegal; una es simplemente más transparente que la otra.
Constituyentes analíticos
Aquí aparecen los valores de proteína bruta, materias grasas brutas, fibra bruta, cenizas brutas y humedad. Este apartado es el que hay que usar para comparar productos, con una advertencia importante: no compares directamente el porcentaje de proteína de un húmedo con el de un seco. En un alimento con mucha agua, todos los nutrientes quedan diluidos en la cifra porcentual. Para comparar de verdad hay que llevar ambos a materia seca, dividiendo cada valor entre el porcentaje de materia seca del producto. Es una cuenta de treinta segundos que evita conclusiones equivocadas.
Aditivos, indicaciones de uso, lote y fecha
Aquí van las vitaminas y oligoelementos añadidos y, cuando los haya, conservantes o antioxidantes: una declaración del tipo «sin conservantes» como la de esta ficha hay que contrastarla con lo impreso en el envase del lote que recibas, porque las formulaciones se revisan con el tiempo. Junto a ellos aparecen la guía de racionamiento, el número de lote, la fecha de duración mínima y los datos del responsable del producto. El lote y la fecha son lo que te van a pedir si hay que abrir una incidencia, así que no tires el envase hasta consumir el producto. Si quieres profundizar, tenemos una guía dedicada a cómo leer las etiquetas de la comida para perros.
Una precisión sobre las referencias nutricionales
En España y en el resto de la Unión Europea, la referencia técnica que usa el sector para formular alimentos para perros y gatos son las guías nutricionales de FEDIAF, la federación europea del sector. Verás citada con frecuencia a la AAFCO en artículos traducidos del inglés: es una asociación estadounidense y su marco no es el aplicable aquí. No es un detalle menor, porque los perfiles de referencia y los protocolos de prueba no coinciden punto por punto entre ambos sistemas.
Cuánto dar: el método, no una tabla inventada
Aquí es donde la mayoría de las páginas de producto meten la pata. Verás por internet raciones expresadas como «2-3 gramos por kilo de peso», una cifra que ni siquiera alimenta a un perro mediano y que circula por copia y pega. La ración de un alimento concreto la fija su fabricante en función de la densidad energética de esa fórmula, y esa información viaja en el envase. Nadie que no tenga delante el envase de tu lote puede darte un número.
El procedimiento sensato es este:
- Parte de la guía del envase. Busca la fila que corresponde al peso adulto de tu perro y quédate con esa cantidad diaria como punto de partida.
- Corrige por actividad y estado. Un perro esterilizado, mayor o poco activo necesita menos energía que uno joven y deportista del mismo peso. La guía es una media, no un traje a medida.
- Reparte en dos tomas al día como norma general en perros adultos, más tomas en cachorros. Repartir ayuda a la digestión y reduce el hambre entre comidas.
- Evalúa cada dos o tres semanas con la condición corporal, no con la báscula sola. Debes poder palpar las costillas sin apretar y ver una cintura marcada desde arriba.
- Ajusta en incrementos pequeños. Subir o bajar de golpe la ración provoca más problemas que los que resuelve.
Esa evaluación de la condición corporal es una escala estandarizada que los veterinarios usan a diario y que puedes aprender a aplicar en casa en cinco minutos. Es mucho más informativa que el peso en kilos, porque dos perros del mismo peso pueden tener composiciones corporales opuestas.
El número de la guía del fabricante es un punto de partida, no una prescripción. Quien ajusta la ración de verdad es quien mira al perro cada semana y le pasa las manos por las costillas.
Un apunte sobre el formato de 12 kg
Un formato grande solo compensa si tu ritmo de consumo lo acompaña. La comida húmeda, una vez abierta, tiene una vida corta en frigorífico; lo que ahorras comprando en cantidad lo puedes perder tirando producto. Antes de decidirte, calcula cuántos gramos diarios vas a servir y cuántos días te va a durar cada unidad una vez abierta. Si el reparto no cuadra, un formato menor te va a salir más barato en la práctica aunque el precio por kilo sea peor sobre el papel. Tenemos desglosado el criterio en nuestra guía de cantidad de comida por peso y en cuántas veces debe comer un perro al día.
El cambio de alimentación se hace despacio
Cambiar de un día para otro la comida de un perro es la vía rápida a una diarrea. El aparato digestivo y la flora intestinal necesitan tiempo para adaptarse a una composición distinta, y ese tiempo se mide en días, no en horas.
La pauta habitual es una transición progresiva de una semana larga: empieza sustituyendo una cuarta parte, mantén esa proporción un par de días, sube a la mitad, luego a tres cuartas partes y termina el cambio. Si tu perro es de digestión delicada, alarga el proceso; no hay ninguna prisa.
Qué vigilar durante la transición
- Consistencia de las heces. Es el indicador más rápido. Heces blandas puntuales durante el cambio son frecuentes; una diarrea persistente no es normal y merece consulta.
- Apetito. Un rechazo puntual al alimento nuevo no siempre es cuestión de sabor: puede ser que la mezcla llegue demasiado fría o que la ración sea excesiva.
- Vómitos, gases o dolor abdominal. Si aparecen, para el cambio y vuelve a la proporción anterior antes de llamar al veterinario.
- Picor, enrojecimiento o problemas de piel. Aparecen más tarde que los digestivos y son motivo de consulta, no de autodiagnóstico.
Si el perro viene de una etapa vital distinta, como el paso de cachorro a adulto, la transición tiene además implicaciones de fórmula: lo tratamos en la guía de transición de cachorro a adulto. Y si el animal arrastra un historial de digestiones difíciles, conviene leer antes alimentación para perros con problemas digestivos.
Conservación: donde se pierde el dinero de un formato grande
Un alimento húmedo tiene dos vidas muy distintas. Sin abrir, se conserva a temperatura ambiente hasta la fecha de duración mínima impresa en el envase, siempre en un sitio fresco, seco y alejado de la luz directa y de fuentes de calor. Abierto, la cuenta atrás es de días y hay que meterlo en frío.
Reglas prácticas que sí funcionan
- Respeta la fecha del envase, sin extrapolar de otros productos. No hay una vida útil universal para «la comida húmeda»: la que vale es la del lote que tienes en casa.
- Una vez abierto, al frigorífico, en recipiente cerrado, y consúmelo en el plazo que indique el fabricante. Si el envase no lo dice, pregunta antes de improvisar.
- Sirve a temperatura ambiente. El alimento recién sacado del frigorífico pierde aroma y a algunos perros les sienta peor. Sácalo un rato antes; si lo templas, remueve bien y comprueba la temperatura para evitar puntos calientes.
- No dejes la ración horas en el comedero. Un alimento húmedo a temperatura ambiente se degrada mucho más rápido que un pienso. Lo que no coma en un rato razonable, se retira.
- Lava el comedero a fondo cada día. Con húmeda no vale el enjuague rápido: los restos se adhieren y fermentan.
- Rota el almacén. Con un formato grande es fácil que una unidad se quede atrás. Coloca delante lo que caduca antes.
Y piensa antes de comprar dónde va a vivir el producto: doce kilos ocupan, y un armario ventilado a temperatura estable es mejor que un trastero que se calienta en verano o un garaje húmedo. El calor sostenido no vuelve peligroso un envase intacto, pero acelera la pérdida de calidad de las grasas y del aroma, y con ello la palatabilidad.
El pollo como sabor: qué implica y para quién no encaja
El pollo es una de las proteínas más utilizadas en alimentación canina por disponibilidad y por aceptación: a la mayoría de los perros les gusta. Eso mismo explica su otra cara, y conviene decirla claramente.
Por qué es también un alérgeno frecuente
Las reacciones adversas al alimento en perros suelen implicar a las proteínas más presentes en su dieta histórica, y el pollo está entre ellas precisamente por lo mucho que se usa. Eso no convierte al pollo en un ingrediente problemático: significa que, si tu perro ya tiene un diagnóstico de reacción adversa al pollo, esta referencia no es para él. El diagnóstico de una alergia alimentaria se hace con una dieta de eliminación supervisada por un veterinario, nunca por descarte casero ni por un test comprado por internet. Si te mueves en ese terreno, empieza por las señales de alergia alimentaria en perros y por las opciones para perros con alergia al pollo.
Ninguna referencia de alimentación, por buena que sea, trata una enfermedad. Las dietas veterinarias existen precisamente porque eso es otra categoría de producto y va con prescripción.
Las declaraciones «sin» de la ficha
La ficha declara ausencia de gluten, conservantes, lactosa, azúcar y soja. Son datos de composición, no beneficios de salud, y así hay que leerlos. Que un alimento no lleve gluten es relevante para el puñado de perros con una sensibilidad documentada al gluten; para el resto, no aporta ninguna ventaja por sí mismo. Lo mismo ocurre con la soja o con la lactosa. Desconfía de cualquier página que convierta una ausencia de ingrediente en una promesa de salud: la normativa de alimentos para animales limita ese tipo de alegaciones justamente por eso.
Cuándo esta ficha no es la respuesta que buscas
Preferimos perder una venta a colocarte un producto que no encaja. Estos son los casos en los que te recomendamos parar antes de darle al botón.
Tu perro tiene una patología diagnosticada
Insuficiencia renal, problemas hepáticos, pancreatitis, diabetes, urolitiasis, enfermedad inflamatoria intestinal. Todos esos cuadros se manejan con dietas específicas, y esas dietas se prescriben. Como esta ficha no identifica la gama del producto, no podemos afirmar que sirva para ninguno de esos casos, y no lo vamos a hacer. Ve a tu veterinario con el diagnóstico y que sea él quien te diga la referencia exacta.
Buscas un producto de gama veterinaria concreto
Si vienes con una recomendación clínica que menciona una línea concreta, contrasta el nombre de la línea antes de comprar. Escríbenos con la referencia que te han indicado y lo confirmamos con el proveedor: es más rápido que devolver un pedido de doce kilos.
Tu perro es cachorro o está en gestación o lactancia
Las necesidades de energía, calcio y fósforo en el crecimiento y en la reproducción son distintas de las de un adulto. Comprueba en el envase la etapa de vida a la que va dirigido el producto antes de dárselo. Si el envase no lo indica con claridad, no lo uses como base de la dieta de un cachorro.
Quieres alimentación exclusivamente húmeda sin plan dental
Es una opción válida si el alimento es completo, pero exige resolver la higiene bucal por otra vía: cepillado regular y revisiones. Lo desarrollamos en la guía de limpieza dental canina.
Si tu perro come alimento húmedo, no arrastra ninguna patología que obligue a una dieta prescrita y el consumo te justifica un formato grande, esta referencia encaja. Si tienes dudas sobre la gama o sobre el formato de las unidades, pregúntanos antes de comprar: te contestamos con el dato del proveedor, no con una suposición.
Comprar en ComeCan: envío, garantía y derecho de devolución
Esta parte la escribimos en claro porque es la que más dudas genera y la que más webs redactan mal, a veces de forma directamente ilegal.
Envío
Los plazos y costes se calculan al comprar, según destino y peso: doce kilos son bulto, así que el transporte no cuesta lo mismo que el de un accesorio pequeño, y verás el importe exacto antes de confirmar. Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla tienen plazos propios, y en Canarias, Ceuta y Melilla la fiscalidad aplicable no es el IVA peninsular. Consulta las condiciones vigentes en nuestra página de envíos.
Garantía legal de conformidad: 3 años
Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 7/2021, la garantía legal de conformidad en España es de tres años desde la entrega para las compras realizadas a partir del 1 de enero de 2022, no de dos. Si alguna página de una tienda te dice todavía «dos años», está desactualizada.
Dicho lo cual, en un producto alimentario esa garantía se materializa de forma distinta que en un electrodoméstico. Lo que vas a reclamar aquí es una falta de conformidad detectable en la recepción o dentro de la fecha de duración mínima: envase dañado o hinchado, referencia distinta de la pedida, lote caducado o producto que llega en mal estado. En esos casos, fotografía el envase completo, el lote y la fecha antes de manipular nada y escríbenos desde la página de contacto. Con la foto del lote se resuelve en una gestión; sin ella, la reclamación se alarga.
Derecho de desistimiento: 14 días naturales
En venta a distancia tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin justificar tu decisión, según los artículos 102 a 108 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios (Real Decreto Legislativo 1/2007). Ese derecho incluye poder comprobar el producto igual que lo harías en una tienda física: examinar el envase y verificar que es lo que pediste no te hace perder el desistimiento.
Hay dos excepciones legales que sí aplican a un producto de alimentación y conviene conocerlas con precisión, porque su redacción torcida es un clásico del comercio electrónico:
- Artículo 103.d: quedan excluidos los bienes que puedan deteriorarse o caducar con rapidez. Es la razón por la que un producto fresco no se devuelve.
- Artículo 103.e: quedan excluidos los bienes precintados que no sean aptos para ser devueltos por razones de protección de la salud o de higiene y que hayan sido desprecintados tras la entrega. Fíjate en que exige las dos condiciones a la vez: si el envase sigue precintado, el desistimiento se mantiene.
Traducido a esta ficha: si recibes el pedido y las unidades siguen cerradas, puedes desistir dentro de los 14 días. Si has abierto un envase de alimento, esa unidad concreta ya no vuelve, por higiene. Lo que no es legal es la cláusula que circula por medio sector, del tipo «solo se admiten devoluciones sin abrir y en el embalaje original» aplicada como norma general, ni el «los productos de alimentación no admiten devolución» a secas. Si ves esa redacción en cualquier página de esta tienda, es un texto de plantilla que hay que corregir y no limita tus derechos.
Preguntas frecuentes sobre la comida húmeda Hill's 606430 de pollo
¿A qué gama de Hill's pertenece la referencia 606430?
La ficha del proveedor no lo indica y no lo vamos a deducir. Hill's comercializa líneas de alimentación diaria y líneas de dieta veterinaria bajo prescripción, y atribuir una u otra a una referencia sin dato sería inventar. Escríbenos antes de comprar y lo confirmamos con el proveedor, o comprueba la línea impresa en el envase cuando lo recibas.
¿Los 12 kg vienen en un solo envase o repartidos?
La ficha declara una capacidad de 12 kg sin especificar el formato de las unidades. En alimentación húmeda lo habitual es que un peso así corresponda a un conjunto de envases individuales, pero como la ficha no lo concreta, no lo afirmamos. Consúltanoslo y te lo confirmamos con el dato del proveedor.
¿Es un alimento completo o un complemento?
Es el primer dato que debes leer en el envase, porque la normativa europea obliga a indicarlo. Un alimento completo puede constituir la ración diaria por sí solo; uno complementario está pensado para acompañar a otra base y, usado en solitario de forma prolongada, desequilibra la dieta.
¿Qué cantidad diaria le doy a mi perro?
La que indique la guía de racionamiento del envase para el peso de tu perro, ajustada después según su actividad, su edad y su condición corporal. No te fíes de fórmulas genéricas del tipo «X gramos por kilo»: la ración depende de la densidad energética de cada fórmula concreta. Revisa la condición corporal cada dos o tres semanas y corrige en incrementos pequeños.
¿Puedo mezclarlo con el pienso seco que ya le doy?
Sí, siempre que sumes las dos raciones en energía y no en volumen: la parte de húmeda sustituye a una parte del pienso, no se añade encima. Y haz el cambio de forma progresiva, igual que cualquier otra modificación de la dieta.
¿Cuánto dura una vez abierto?
El plazo lo marca el fabricante en el envase, y es corto: hablamos de días en frigorífico, en recipiente cerrado. Sin abrir, se conserva a temperatura ambiente hasta la fecha de duración mínima impresa, en sitio fresco, seco y sin luz directa. No extrapoles el plazo de otro producto.
¿Sirve para un perro con problemas de riñón, hígado o diabetes?
No podemos afirmarlo y no lo vamos a hacer. Los cuadros clínicos se manejan con dietas específicas que se prescriben; como esta ficha no identifica la gama del producto, atribuirle una indicación clínica sería falso. Habla con tu veterinario, que es quien conoce el diagnóstico y quien debe indicar la referencia exacta.
Mi perro es alérgico al pollo, ¿puedo dárselo?
No. El sabor declarado de esta referencia es pollo, así que si tu perro tiene un diagnóstico de reacción adversa a esa proteína, esta no es la comida que buscas. Y si sospechas una alergia pero no está diagnosticada, el diagnóstico se hace con una dieta de eliminación supervisada por un veterinario, no con tests comerciales ni por descarte casero.
¿Cuánto tarda el envío y cuánto cuesta?
El plazo y el coste se calculan en el momento de la compra según el destino y el peso del pedido, y los ves antes de confirmar. Un pedido de doce kilos es voluminoso, así que el transporte no cuesta lo mismo que un accesorio pequeño. Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla tienen plazos y condiciones fiscales propios.
¿Qué garantía tiene?
La garantía legal de conformidad en España es de tres años desde la entrega para compras realizadas a partir del 1 de enero de 2022 (Real Decreto-ley 7/2021). En un producto alimentario se traduce sobre todo en incidencias de recepción: envase dañado, referencia equivocada, lote caducado o producto en mal estado. Fotografía el envase, el lote y la fecha y escríbenos.
¿Puedo devolverlo si no me convence?
Tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin justificar tu decisión (artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007), y puedes comprobar el producto como lo harías en una tienda. La excepción real es la del artículo 103.e: un envase precintado por razones de higiene que hayas desprecintado tras la entrega ya no vuelve. Si las unidades siguen cerradas, el desistimiento se mantiene.
¿Tenéis valoraciones o pruebas propias de este producto?
No. No hemos probado esta referencia, no tenemos reseñas verificadas de compradores para ella y no publicamos una nota de valoración. Preferimos decírtelo a inventar una puntuación, que es exactamente lo que esta ficha llegó a mostrar y hemos retirado.