Ficha de producto

Rampa portátil Trixie 39375 36 x 90 cm

Una rampa de acceso para que tu perro suba solo al maletero, al sofá o a la cama en lugar de saltar. Esta ficha te dice qué confirma el fabricante sobre la rampa portátil Trixie 39375 de 36 x 90 cm, qué datos no publica —capacidad de carga incluida—, y cómo comprobar tú mismo si el desnivel de tu casa o de tu coche encaja con 90 cm de longitud.

Por Equipo ComeCan··Actualizada el 7-09-2026
TipoRampa de acceso
SKUS7140310
Precio94.10 €84.69 €-10%
Medidas de ficha36 x 90 cm

Respuesta rápida: qué es esta rampa y qué se sabe realmente de ella

La rampa portátil Trixie 39375 es una rampa de acceso para perros de 36 x 90 cm: sirve para que el animal suba y baje por su propio pie a un sitio elevado —el maletero, el sofá, la cama, un escalón de entrada— en lugar de saltar, y para que tú no tengas que levantarlo en brazos. Es un accesorio de movilidad, no un tratamiento ni un producto sanitario.

La ficha que el fabricante nos facilita confirma cuatro datos y solo cuatro: la marca (Trixie), la referencia (39375), las medidas (36 x 90 cm) y el código EAN (4011905393759). Todo lo demás —el material de la plataforma, el peso de la rampa, la capacidad de carga máxima, el acabado de la superficie de pisada, el sistema de plegado— no consta. Y esos son, precisamente, los datos que deciden si la rampa aguanta a tu perro sin ceder.

Podríamos rellenar los huecos con cifras que suenan razonables. No lo vamos a hacer. En un producto donde el fallo se traduce en una caída de un animal que muchas veces ya viene tocado de las articulaciones, inventar una capacidad de carga es lo peor que puede hacer una tienda. Así que los huecos se quedan marcados como huecos, y más abajo te explicamos cómo pedirlos al fabricante antes de decidir.

Sin capacidad de carga publicada no hay dato de seguridad. Y sin dato de seguridad, la responsabilidad de comprobar que la rampa sirve para tu perro no se puede delegar en la descripción de una tienda.

Lo que sí podemos darte, y es más útil de lo que parece, es geometría. Con 90 cm de longitud, la pendiente que sale para cada altura de desnivel se calcula con trigonometría de instituto, y esa cuenta no depende de ningún dato que falte. Te la damos hecha en una tabla más abajo para que compruebes en dos minutos, con un metro en la mano, si esta rampa encaja con tu coche o con tu sofá. Si no encaja, mejor saberlo antes de pagar que después.

Lo que la ficha confirma y lo que deja en blanco

Empezamos por el inventario honesto. Esta tabla separa lo verificable de lo que no lo es, y en la última columna dice de dónde sale cada dato. Si una fila pone «no consta», es que el fabricante no lo publica en la información que llega a la tienda; no significa que el producto no lo tenga, significa que nadie puede afirmarlo por ti.

Datos de la rampa portátil Trixie 39375 · estado a 7 de septiembre de 2026
DatoValorOrigen
MarcaTrixieFicha del fabricante
Referencia39375Ficha del fabricante
Medidas declaradas36 x 90 cmFicha del fabricante
Código EAN4011905393759Ficha del fabricante
Referencia interna ComeCanS7140310Catálogo ComeCan
Capacidad de carga máximaNo constaDato pendiente de confirmar al fabricante
Material de la plataformaNo constaDato pendiente de confirmar al fabricante
Peso del productoNo constaDato pendiente de confirmar al fabricante
Superficie antideslizanteNo constaDato pendiente de confirmar al fabricante
Sistema y medidas de plegadoNo constaDato pendiente de confirmar al fabricante
Inclinación máxima recomendadaNo constaDato pendiente de confirmar al fabricante

Una advertencia sobre las dos medidas

La ficha dice «36 x 90 cm» sin desglosar cuál es cuál. Lo habitual en este formato de producto es que 36 cm sea el ancho de la pisada y 90 cm la longitud de la rampa desplegada, y así lo tratamos en todos los cálculos de esta página. Si tu compra depende de una medida ajustada —el hueco donde vas a guardarla, el ancho de la puerta del maletero—, confirma el desglose antes de pagar en lugar de darlo por hecho.

Qué significa «portátil» aquí

El nombre comercial incluye la palabra portátil, pero la ficha no describe si se pliega por la mitad, si es telescópica o si simplemente es lo bastante corta como para caber en un maletero tal cual. Tampoco da el peso, que es lo que de verdad determina si puedes manejarla tú solo mientras sujetas a un perro con la otra mano. Es un hueco relevante para cualquiera que la quiera para viajar, y lo dejamos señalado.

Cómo pedimos los datos que faltan. Si necesitas la capacidad de carga o el material por escrito antes de decidir, escríbenos desde la página de contacto con la referencia 39375 y lo solicitamos al fabricante. Preferimos hacerte esperar una respuesta a darte una cifra que no podemos sostener.

La geometría manda: qué desnivel salva de verdad una rampa de 90 cm

Aquí está la parte que puedes comprobar sin depender de ninguna ficha. Una rampa apoyada entre el suelo y un borde elevado forma un triángulo rectángulo: la rampa es la hipotenusa, la altura del obstáculo es el cateto vertical y la distancia que la rampa ocupa en el suelo es el cateto horizontal. Con una longitud fija de 90 cm, cuanto más alto sea el obstáculo, más empinada queda la subida y menos sitio necesitas por delante.

La tabla siguiente resuelve esa cuenta para las alturas más habituales. El ángulo sale del arcoseno de la altura dividida entre 90; la huella horizontal, del teorema de Pitágoras. No hay ninguna estimación de nadie aquí dentro: son las mismas cifras que obtendrías tú con una calculadora.

Pendiente resultante con una rampa de 90 cm de longitud. Cálculo trigonométrico, no medición de producto.
Altura del obstáculoÁngulo de subidaEspacio que ocupa en el sueloCómo queda
20 cm12,8°88 cmMuy tumbada, cómoda para casi cualquier perro
25 cm16,1°86 cmTumbada
30 cm19,5°85 cmSuave
35 cm22,9°83 cmAceptable
40 cm26,4°81 cmEmpieza a notarse el esfuerzo
45 cm30,0°78 cmPronunciada
50 cm33,7°75 cmPronunciada; perro con movilidad reducida lo va a acusar
60 cm41,8°67 cmMuy empinada para 90 cm de rampa
70 cm51,1°57 cmFuera de rango: busca una rampa más larga

No existe una norma oficial que fije el ángulo máximo admisible para una rampa canina, así que desconfía de cualquier tienda que te dé una cifra exacta como si fuera un estándar. Lo que sí es incontestable es la relación: para una misma altura, más longitud de rampa equivale a menos pendiente. Si dudas entre dos modelos y tu desnivel es alto, la rampa larga siempre será más fácil para el perro. La corta gana en sitio para guardarla, no en comodidad de subida.

Cómo medir tu desnivel en cinco minutos

Coge un metro rígido o una cinta métrica y anota tres números antes de comprar nada:

  • Altura del borde de apoyo. Del suelo al punto exacto donde va a descansar el extremo alto de la rampa: el labio del maletero, el canto del cojín del sofá, el borde del somier. Mide con el coche cargado si sueles llevarlo lleno, porque la suspensión baja unos centímetros y eso te juega a favor.
  • Espacio libre por delante. Necesitas al menos la huella horizontal de la tabla, y un poco más para que el perro tenga sitio de arranque. En un garaje estrecho o en una plaza entre pilares, esto descarta más rampas que el propio ángulo.
  • Ancho útil del punto de llegada. Si la puerta del maletero, el pasillo o el hueco entre el sofá y la mesa es más estrecho que la rampa, no hay ángulo que valga.

Un apunte que ahorra devoluciones: mide también con el perro delante. Un animal con la columna larga o con las patas traseras débiles necesita apoyar más superficie a la vez que uno compacto del mismo peso, y 36 cm de ancho se quedan cortos antes de lo que la cifra sugiere. Si tu perro camina con las patas muy separadas o se apoya en la pared para no perder el equilibrio, el ancho es tan determinante como la pendiente.

El caso del maletero, que es el que más falla

La mayoría de las decepciones con rampas cortas vienen del coche. Los turismos bajos y algunas berlinas quedan dentro del rango cómodo de una rampa de 90 cm, pero los SUV, los todocamino y sobre todo las furgonetas camperizadas suben muy por encima. Ahí una rampa de 90 cm produce una pendiente que un perro sano quizá suba de un impulso —justo lo que querías evitar— y que uno con problemas de movilidad directamente no va a intentar. Antes de encargarla, mide el labio del maletero de tu coche concreto: la diferencia entre dos modelos de la misma marca puede ser de quince centímetros, y quince centímetros aquí cambian por completo el resultado.

Por qué se recomienda evitar los saltos (y dónde acaba lo que puede decirte una tienda)

Que un perro deje de saltar del coche o del sofá es una recomendación que aparece con frecuencia en consulta veterinaria, sobre todo en animales mayores, en los que arrastran problemas articulares y en los que salen de una cirugía. El razonamiento es de sentido común mecánico: al caer desde una altura, el impacto lo absorben las articulaciones y la columna, y ese impacto se repite muchas veces al día durante años. Una rampa cambia una caída por un descenso caminando.

Hasta ahí llega lo que una ficha de producto puede decir con honestidad. A partir de ahí, empieza el terreno del veterinario, y conviene ser tajante con lo que no vamos a afirmar:

  • Esta rampa no previene la displasia de cadera, la artrosis ni las hernias discales. Esas patologías tienen componentes genéticos, de edad y de conformación sobre los que un accesorio no actúa.
  • No sustituye ninguna pauta de rehabilitación, ni fisioterapia, ni medicación, ni las restricciones de un postoperatorio.
  • No es un producto terapéutico. Si tu perro tiene un diagnóstico, quien decide si la rampa entra en su rutina, con qué inclinación y en qué momento de la recuperación es su veterinario, no una página de tienda.

Esto no es letra pequeña defensiva: es la diferencia entre una recomendación útil y una promesa que puede acabar haciendo daño. Hemos visto fichas de rampas —incluida la versión anterior de esta misma página— afirmando reducciones de riesgo con porcentajes y estudios que no se sostienen. Retirarlo no quita valor al producto; se lo devuelve, porque lo que aporta una rampa es real y no necesita adornos.

Casos en los que conviene hablarlo con el veterinario primero

Hay situaciones en las que introducir una rampa por tu cuenta puede ser contraproducente. En un postoperatorio de rodilla o de columna, las primeras semanas suelen tener restricciones de movimiento muy estrictas, y una pendiente puede exigir precisamente el gesto que se quiere evitar. En perros con dolor no controlado, obligarlos a subir por una superficie que no dominan añade estrés. Y en animales con déficits neurológicos, la propiocepción alterada hace que una rampa estrecha sea más peligrosa que un escalón. En los tres casos la respuesta es la misma: consúltalo antes, y si te dan luz verde, pregunta también por la inclinación máxima que consideran razonable para ese perro concreto.

Si además estás revisando la alimentación por un tema articular, tenemos contenido específico sobre alimentación para perros con problemas articulares y sobre pienso para perro sénior con enfoque articular. Igual que aquí, son recomendaciones generales: la pauta concreta la marca el veterinario que conoce el caso.

Para qué perros y qué situaciones tiene sentido esta rampa

Sin capacidad de carga declarada, cualquier respuesta que te demos sobre el peso máximo sería inventada. Lo que sí podemos hacer es razonar sobre lo que sí sabemos —36 cm de ancho, 90 cm de largo— y decirte en qué escenarios esas dos cifras juegan a favor y en cuáles en contra.

Donde una rampa de 90 cm encaja bien

  • Sofás y camas bajas. Es el uso más agradecido: desniveles moderados, superficie interior estable y espacio de sobra por delante. Además el perro la usa muchas veces al día, así que el aprendizaje se consolida rápido.
  • Escalones de entrada y porches. Un par de peldaños suelen sumar poca altura y la rampa se apoya sobre suelo firme.
  • Maleteros de turismos bajos. Comprobando antes la altura real del labio, como decíamos.
  • Perros pequeños y medianos. Los 36 cm de ancho dan sensación de pasillo cómodo a un animal de talla contenida; a uno grande, de cornisa.
  • Uso itinerante. Si la vas a mover entre la casa, el coche y la casa de otra persona, una rampa corta es la que de verdad acabas usando. La de 150 cm se queda en el garaje.

Donde se te va a quedar corta

  • Perros grandes hacia maleteros altos. La combinación de mucha altura y poca longitud produce la pendiente que la tabla anterior desaconseja.
  • Furgonetas y camper. Salvo que puedas apoyar la rampa sobre un escalón intermedio, la cuenta no sale.
  • Perros muy largos o con marcha inestable. El ancho manda tanto como la pendiente, y aquí es contenido.
  • Instalación permanente en exteriores. No sabemos el material, así que no podemos afirmar que aguante la intemperie de forma indefinida. Hasta tener ese dato, trátala como un accesorio de interior y de transporte.

Si tu caso cae en el segundo grupo, hay alternativas dentro del catálogo que resuelven parte del problema sin depender de la pendiente. Una cama elevada evita el salto al sofá porque le da al perro un sitio propio a poca altura. Un arnés con buen agarre te permite asistirlo con las manos en vez de cargarlo. Y una funda protectora de coche mejora el agarre dentro del maletero, que es donde muchos perros resbalan justo después de subir.

Una rampa que el perro no usa porque le da miedo la pendiente no protege nada. La medida correcta es la que el animal sube solo y sin dudar, no la que cabe mejor en el maletero.

Enseñar a tu perro a usarla: el método por aproximaciones

Casi todas las quejas sobre rampas caninas no son del producto: son de introducción precipitada. Un perro que ve una superficie extraña, elevada y que suena distinto bajo sus uñas no la va a cruzar porque se lo pidas. La forma de resolverlo lleva días, no minutos, y funciona igual con cualquier marca.

Fase 1: la rampa en el suelo

Coloca la rampa completamente plana en el salón, sin ninguna inclinación, y déjala ahí un par de días formando parte del paisaje. Reparte premios encima, primero en el borde y luego cada vez más al centro, para que el perro tenga que pisarla para alcanzarlos. Que camine sobre ella de punta a punta sin dudar es el requisito para pasar de fase. Si se queda mirando y no entra, acerca los premios al borde y baja el listón; nunca lo empujes ni lo arrastres con la correa.

Fase 2: elevaciones mínimas

Levanta un extremo unos pocos centímetros apoyándolo en un libro grueso o en un escalón bajo. Repite el ejercicio de los premios. La clave es que cada incremento sea tan pequeño que el perro apenas note el cambio. Si en algún escalón se bloquea, vuelves al anterior y te quedas ahí dos o tres sesiones más. Ir hacia atrás no es perder tiempo; forzar y generar rechazo sí lo es.

Fase 3: la altura real

Cuando llegues a la altura definitiva, hazlo primero en el sitio donde el perro esté más tranquilo, no en la calle con coches pasando. Acompáñalo caminando a su lado, con la correa corta y floja, y con la mano en el arnés si tiene alguna inseguridad. Premia en el punto de llegada, no a mitad de la rampa, para que la asociación sea «cruzar entera está bien».

Fase 4: la bajada, que casi nadie entrena

Bajar es más difícil que subir. El perro ve la pendiente hacia abajo, pierde referencia visual del final y tiende a acelerar o a saltar los últimos centímetros —que es justo lo que la rampa venía a evitar—. Entrena la bajada por separado y con el mismo método: alturas pequeñas, premios al final, y ritmo lento. Si tu perro se lanza, colócate delante frenándolo con el cuerpo hasta que aprenda a caminar los últimos pasos.

Errores que alargan el proceso

  • Empezar por la altura final. Es la causa número uno de que una rampa termine en el trastero.
  • Entrenar con prisa. Sesiones de dos o tres minutos, varias al día, funcionan mejor que una sesión larga.
  • Usar la correa como palanca. Tirar hacia arriba desequilibra al perro y refuerza el miedo.
  • Cambiar el sitio cada día. Consolida primero en un único punto de apoyo; generaliza después.
  • Estrenarla el día que hace falta de verdad. Si la compras para un postoperatorio previsto, entrénala antes de la cirugía.

Seguridad de uso: la comprobación de treinta segundos

Con los datos de carga sin confirmar, la comprobación visual antes de cada uso pasa de ser una buena costumbre a ser lo que te protege. Es rápida y merece la pena convertirla en rutina:

  • Los dos apoyos, firmes. El extremo alto tiene que quedar bien encajado en el borde, sin bailar. El extremo del suelo, sobre una superficie que no deslice. Sobre baldosa mojada, parquet o el metal de un maletero, una alfombrilla de goma o un felpudo debajo resuelven casi todo.
  • El coche, inmóvil. Freno de mano puesto y, si el terreno tiene pendiente, calzos. Una rampa apoyada en un vehículo que se mueve es un accidente esperando.
  • Sin flexión visible. Con el perro encima, la plataforma no debería combarse ni crujir. Si lo hace, saca al perro y no la uses hasta tener confirmada la carga máxima.
  • Superficie limpia y seca. Barro, hojas o pelo acumulado reducen el agarre justo donde más falta hace.
  • Supervisión siempre. No dejes al perro subir o bajar solo sin que estés al lado, sobre todo las primeras semanas y con animales mayores.
  • Nada de personas encima. No es un elemento de acceso para humanos, ni para llevar bultos apoyados.

Y una regla que aplica a cualquier accesorio de movilidad: si detectas una grieta, una holgura nueva en un pliegue o una deformación que antes no estaba, se retira de servicio. No hay reparación casera que devuelva la confianza estructural a una plataforma que ya ha cedido, y el coste de equivocarse aquí lo paga el animal.

Rampa, escalones, arnés con asa o brazos: cómo se comparan

La rampa no es siempre la mejor respuesta. Según la altura, el tamaño del perro y el sitio, otra solución puede funcionar mejor o complementarla. Esta comparativa es cualitativa a propósito: no vas a encontrar aquí precios de otras tiendas ni cifras de rendimiento que nadie ha medido.

Comparativa cualitativa de soluciones de acceso para perros. Elaboración propia a partir de criterios de uso, sin ensayos de laboratorio.
SoluciónVa bien paraLimitacionesSitio que necesita
Rampa corta (como esta, 90 cm)Desniveles bajos y medios; uso itinerante; perros pequeños y medianosPendiente alta si el obstáculo supera el medio metro; ancho contenidoCasi un metro libre por delante
Rampa larga (150 cm o más)Maleteros altos, furgonetas, perros grandesPesada, incómoda de guardar y de transportarMetro y medio o más por delante
Escalones o escalera caninaSofás y camas en espacios estrechosExige un movimiento articular de flexión en cada peldaño; no vale para perros con la columna comprometidaMuy poco
Arnés con asa de soporteAsistencia puntual, postoperatorios, tramos cortosDepende de tu fuerza y de tu espalda; no sirve si el perro tiene que subir soloNinguno
Cargarlo en brazosPerros pequeños, situaciones aisladasCastiga tu espalda, y en perros con dolor la maniobra de levantarlos puede ser peor que el saltoNinguno
Cama elevada o punto de descanso bajoEvitar el salto al sofá de raízNo resuelve el cocheEl de la cama

En la práctica, muchas casas terminan combinando dos: rampa para el coche y cama propia a poca altura para el salón, o rampa más arnés de apoyo durante las semanas de recuperación. No hay premio por resolverlo todo con un solo accesorio.

Limpieza y conservación cuando no sabes de qué material es

Todas las guías de mantenimiento de rampas empiezan diciendo de qué está hecha la plataforma. Aquí no podemos, porque el material no consta, así que las pautas van en condicional y con el criterio conservador por delante: lo que no sabes que aguanta, no se lo pongas.

  • Limpieza habitual: paño húmedo con jabón neutro y secado posterior. Es seguro sobre prácticamente cualquier material y basta para el pelo, el barro y los restos de premios que se acumulan en la pisada.
  • Suciedad incrustada: cepillo de cerdas blandas y agua tibia. Evita los estropajos metálicos: si la superficie tiene un tratamiento de agarre, rayarla es cargárselo.
  • Lo que no conviene usar sin confirmar el material: lejía concentrada, disolventes, acetona, limpiadores abrasivos y agua a presión. Cualquiera de ellos puede degradar plásticos, atacar recubrimientos o hinchar contrachapados.
  • Secado antes de guardar: si la recoges plegada con humedad dentro, aparecen olores y, según el material, corrosión o hinchazón. Déjala abierta hasta que esté seca.
  • Almacenamiento: en plano o de canto apoyada por completo, no apoyada en ángulo con el peso concentrado en un punto, y sin objetos pesados encima. Lejos del sol directo continuado.
  • Revisión periódica: cada pocos meses, míralas por las dos caras buscando grietas, tornillería floja, holguras en el pliegue y desgaste en los apoyos del suelo. Los tacos antideslizantes de la base se gastan antes que el resto y son lo primero que hace que la rampa empiece a moverse.

Cuando el fabricante nos confirme el material, actualizaremos esta sección con las pautas concretas. Hasta entonces, las instrucciones que vengan en la caja mandan sobre cualquier cosa que leas aquí.

Antes de pagar: garantía, devolución, envío y disponibilidad

Garantía legal: tres años, no dos

En España, las compras de bienes hechas a partir del 1 de enero de 2022 tienen tres años de garantía legal de conformidad desde la entrega, por el Real Decreto-ley 7/2021, que transpuso la Directiva (UE) 2019/771. Es un cambio que muchas tiendas todavía no han actualizado en sus fichas —esta misma página decía dos años hasta hoy—, así que conviene tenerlo claro. Cubre las faltas de conformidad: defectos de fabricación, que el producto no se corresponda con la descripción o que no sirva para el uso al que se destina. No cubre el desgaste por uso normal ni los daños causados por un mal uso.

Desistimiento: 14 días naturales y derecho a comprobar

En venta a distancia tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin dar ninguna explicación, según los artículos 102 a 108 del Real Decreto Legislativo 1/2007. Durante ese plazo puedes desembalar el producto y comprobarlo igual que lo harías en una tienda física: solo respondes de la disminución de valor si lo manipulas más allá de lo necesario para establecer su naturaleza, características y funcionamiento. Dicho de otro modo: no es cierto que solo se admitan devoluciones sin abrir y en el embalaje original, y esa cláusula, que figuraba en la versión anterior de esta ficha, es contraria a la ley. También hemos retirado la afirmación de que los productos higiénicos no admiten devolución: la excepción del artículo 103.e solo opera cuando se dan las dos condiciones a la vez —que el producto venga precintado por razones de higiene y que se haya desprecintado tras la entrega—, y no es el caso de una rampa.

Envío y disponibilidad

Los plazos y costes vigentes, con sus particularidades para Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla, están en la página de envíos. Sobre la disponibilidad, conviene una advertencia honesta: el indicador de stock de la ficha se sincroniza con el proveedor y puede ir por detrás del stock real en ambos sentidos. Si tu compra depende de una fecha concreta —una cita en el veterinario, un viaje, el alta tras una operación— escríbenos antes de pagar y lo confirmamos. Es un minuto y evita una espera incómoda.

El precio y el descuento del banner

El precio que cobra el carrito es el que aparece en el bloque de compra de esta página; es el único que manda y el que verás en la pasarela. El banner de descuento que corona el sitio es permanente y afecta a todo el catálogo, así que no lo interpretes como una promoción con fecha de caducidad ni corras por miedo a perderla. Hemos retirado del texto de esta ficha todas las menciones de importe que contradecían al carrito, porque en la versión anterior el cuerpo del artículo repetía una cifra distinta de la que se cobraba.

La rampa portátil Trixie 39375 de 36 x 90 cm encaja bien en desniveles moderados y en uso itinerante. Antes de comprarla, mide la altura del punto de apoyo y contrástala con la tabla de pendientes de esta página; y si necesitas la capacidad de carga por escrito, pídenosla y la solicitamos al fabricante antes de que pagues.

Preguntas frecuentes sobre la rampa portátil Trixie 39375

¿Para qué sirve la rampa portátil Trixie 39375 de 36 x 90 cm?

Sirve para que el perro suba y baje por su propio pie a un sitio elevado (el maletero del coche, el sofá, la cama, un escalón de entrada) en lugar de saltar, y para que tú no tengas que levantarlo en brazos. Es un accesorio de acceso, no un producto sanitario ni un tratamiento.

¿Cuánto peso aguanta esta rampa?

No lo sabemos: la ficha que acompaña al producto no publica capacidad de carga máxima. Es el dato del que depende la seguridad del animal, así que no vamos a estimarlo. Pídelo por escrito antes de comprar a través de nuestro formulario de contacto o al servicio de atención de Trixie, y no la uses con un perro cuyo peso no puedas contrastar con una cifra del fabricante.

¿De qué material está hecha y cuánto pesa la rampa?

Tampoco constan en la ficha. No figura ni el material de la plataforma ni el peso del producto, que es justo lo que decide si puedes moverla tú solo. Los pedimos como dato pendiente en lugar de rellenarlos con una suposición.

¿La superficie es antideslizante?

La ficha no lo especifica ni describe el acabado de la pisada. Cuando recibas la rampa, compruébalo con la mano y con el perro en seco antes de usarla en pendiente o con lluvia. Si el agarre no te convence, una alfombrilla de goma fijada encima resuelve la mayoría de los casos.

¿Se pliega y cuánto ocupa guardada?

El nombre comercial dice portátil, pero la ficha no describe el sistema de plegado ni da medidas de la rampa recogida. Si necesitas que quepa en un hueco concreto del maletero, confirma esa medida antes de comprar.

¿Sirve para el maletero de mi coche?

Depende de la altura de tu maletero, que tienes que medir tú. Con 90 cm de largo, la pendiente sale suave hasta unos 30 cm de desnivel, aceptable alrededor de 40 cm y bastante empinada a partir de 50 cm. Muchos SUV y furgonetas quedan por encima de esa cifra, y ahí una rampa de 90 cm se queda corta.

¿Vale para un perro grande de 35 o 40 kg?

No podemos afirmarlo. Sin capacidad de carga publicada no hay forma de responder con seguridad, y con 90 cm de longitud la pendiente hacia un maletero alto sería pronunciada para un perro con problemas de movilidad. Para perros grandes, lo razonable es buscar rampas más largas y con carga máxima declarada.

¿Puede usarla un perro operado, con displasia o con hernia discal?

Eso lo decide su veterinario, no una ficha de producto. Evitar saltos es una indicación habitual después de una cirugía o con problemas articulares, pero el grado de inclinación tolerable, el momento de empezar y la necesidad de apoyo con arnés dependen del caso concreto. Consúltalo antes de introducir la rampa en la rutina de un perro en recuperación.

¿Cuánto tarda un perro en aprender a subir por una rampa?

Varía mucho de un perro a otro y no hay una cifra que valga para todos. El método que funciona es el mismo: rampa en el suelo y en plano los primeros días, premios repartidos por la superficie, y elevación en pasos pequeños solo cuando el perro cruza sin dudar. Si se bloquea, se baja un escalón de dificultad; forzarlo suele costar más días de los que ahorra.

¿Qué garantía tiene y qué cubre?

Tres años de garantía legal de conformidad desde la entrega, según el RDL 7/2021 aplicable a las compras hechas a partir del 1 de enero de 2022. Cubre las faltas de conformidad del producto (defectos de fabricación, que no se corresponda con lo descrito, que no sirva para el uso previsto), no el desgaste por uso normal ni los daños por mal uso. Escríbenos con fotos y descripción y lo tramitamos.

¿Puedo devolverla si al final no me sirve?

Sí. En venta a distancia tienes 14 días naturales desde la recepción para desistir sin dar ninguna explicación (arts. 102 a 108 del RDL 1/2007), y durante ese plazo puedes desembalar y comprobar el producto igual que harías en una tienda física: solo respondes de la disminución de valor si lo manipulas más allá de lo necesario para comprobar su naturaleza y funcionamiento. No hace falta que llegue precintado ni sin abrir.

¿Cómo confirmo la disponibilidad y el plazo de envío?

Los plazos y costes vigentes están en nuestra página de envíos. La disponibilidad que muestra la ficha se sincroniza con el proveedor y puede ir por detrás del stock real, así que si tu compra depende de una fecha concreta (una cita en el veterinario, un viaje) escríbenos antes de pagar y lo confirmamos.

Nota de transparencia (7 de septiembre de 2026). Esta ficha llevaba hasta hoy una capa de contenido generada en lote que contenía material inventado: un vecino con un labrador operado, cuatro clientes con nombre, ciudad y perro (María y su beagle, Javier y su teckel, Elena y su golden, Lucía y su schnauzer), un estudio danés sobre hernias discales en teckels, una nota editorial de 4,42 sobre 5 sin ninguna reseña detrás y una ficha técnica completa —plástico ABS reforzado, 2,5 kg de peso, 40-50 kg de carga máxima, medidas de plegado, superficie antideslizante integrada en el molde— que el fabricante no publica en ninguna parte. Nada de eso era real y todo ha sido retirado. Tampoco existe ninguna prueba propia de este producto: no lo hemos ensayado, y donde antes había cifras ahora hay huecos declarados.

Si detectas cualquier otro dato que no puedas contrastar, dínoslo desde contacto y lo corregimos.

Ficha editorial del equipo de ComeCan. No hemos probado esta rampa ni disponemos de ensayos propios; la información técnica procede de la ficha del fabricante y los huecos se señalan como tales. Los cálculos de pendiente son trigonometría sobre la longitud declarada. Nada de lo que leas aquí sustituye el criterio del veterinario que atiende a tu perro.